JMRSalinas
lunes, 9 de abril de 2012
RECETA RECOMENDADA POR "PRONTO"
Picatón al azafrán con arroz salteado
Pela y pica cebolla.
Rehógala en una cazuela con tres cucharadas de mantequilla y un poco de aceite, añade los picatostes salpimentados y déjales que se doren por todas partes.
Agrega el azafrán y déle unas vueltas.
Vierta el arroz, vierte el vino y cuando se haya evaporado el acohol, añade las almendras y el caldo, sal y pimienta.
Tápalo y déjalo a fuego lento.
Cuando los picatostes estén dorados retíralos y espesa la salsa con mantequilla disuelta en agua fría. A continuación sirve los picatostes con la salsa añadiéndolo con arroz hervido y salteado con un poco de mantequilla.
Por LAURA
lunes, 2 de abril de 2012
ESTRENOS DE CINE
INTOCABLE
Dirección: Olivier Natache, Eric Toledano.
País: Francia
Año: 2011
Duración: 109 minutos
Género: comedia
Reparto: Fransois Cluzet, Audrey Fleurot, Omar Sy, Anne Le Ny.
SINOPSIS
Philipe es un millonario que ya no puede disfrutar como antes de su fortuna porque un accidente le ha dejado tetrapléjico. Está postrado en una silla de ruedas. Entonces contrata los servicios de un inmigrante, Driss, que se convierte en su cuidador y confidente. Juntos van a aprender que el verdadero valor de la vida es inmaterial e intangible.
CRÍTICA
Los actores representan muy bien su papel en general, pero sobre todo el acompañante de color que consigue que la película arranque las carcajadas de los espectadores.
El film es una aunténtica comedia, con un papel muy logrado de sus dos principales protagonistas.
La película dura dos horas pero no lo parece. Se hace corta, tal vez por el desarrollo de la película y porque el espectador no tiene prisa porque llegue el final.
En definitiva, es una película que nos han recomendado y nosotros recomendamos, entretenida y muy buena. Ha sido un placer verla.

CARLOS Y MANOLO
MIS ABUELOS
MIS ABUELOS
Mi abuelo Manuel y mi abuela Nati, se casaron. Y les escribió un primo desde Arizona, concretamente desde Hiden; diciéndoles que si emigraban a América y estaban dispuestos a trabajar harían dinero.
Así lo hicieron.
Mi abuelo trabajó en una fábrica de lavado de metales, allí en Hiden nació mi madre. Atendió al parto un médico que era judío y estaba allí huyendo de la Segunda Guerra Mindial, también era un borracho.
Sacó a mi madre con fórceps y destrozó a mi abuela el aparto reproductor. Tiró a mi madre encima de una mesa, la dio por muerta. Al poco mi madre se puso a llorar, le cosió el ombligo con una grapa de grapar papeles. Tiempo después mi abuela quedó embarazada y lo perdió. Era un varón. Mis abuelos tiraron para delante.
Después vivieron en Nebraska y más tarde en Cuba. En Cuba mi abuelo tenía una cafetería, en la que vendía café, helados y tabaco.
Mi abuela tenía una tintorería.
Después se vinieron para España, porque entró Batista y a mi abuelo y a mi abuela le robó en una noche todo el material de los dos comercios.
Por último vinieron a España, mis abuelos hicieron una tienda de ultramarinos en la calle Columela, 5 (al lado de la Puerta de Alcalá), tenían la vivienda arriba.
Estalló la Guerra Civil y a mi abuelo le volvieron a quitar todo lo que tenía en la mantequería.
Entre paréntesis mi abuela era una artista, estudió corte y confección, dibujo y bordado.
En la Guerra Civil mi abuelo escondía en el hueco del cierre de la mantequería a un militar de derechas jubilado que era perseguido por los rojos. No le cogieron y le daba de comer también, y eso que el Partido Comunista estaba al lado, mi madre dice que tiraban los obuses y ella se tenía que tirar al cielo.
Mi madre tenía la nacionalidad americana y española y la perdió (la americana) al casarse con mi padre. La embajada americana durante la Guerra Civil le daba una cartilla e iba a las mantequerías leonesas y le daban comida.
Mi abuelo murió muy joven del corazón a los 57 años. Mi abuela trabajó de modista, y ya de anciana la dieron un balonazo que le rompieron el esternón, el fémur y costillas. Era diabética insulinodependiente, le bajaron el azúcar en el sanatorio y la operaron pero falleció a los pocos meses, tuvo que tomar morfina en el sanatorio mandado por los médicos. Murió cuando yo tenía cinco años.
Mi abuelo Manuel y mi abuela Nati, se casaron. Y les escribió un primo desde Arizona, concretamente desde Hiden; diciéndoles que si emigraban a América y estaban dispuestos a trabajar harían dinero.
Así lo hicieron.
Mi abuelo trabajó en una fábrica de lavado de metales, allí en Hiden nació mi madre. Atendió al parto un médico que era judío y estaba allí huyendo de la Segunda Guerra Mindial, también era un borracho.
Sacó a mi madre con fórceps y destrozó a mi abuela el aparto reproductor. Tiró a mi madre encima de una mesa, la dio por muerta. Al poco mi madre se puso a llorar, le cosió el ombligo con una grapa de grapar papeles. Tiempo después mi abuela quedó embarazada y lo perdió. Era un varón. Mis abuelos tiraron para delante.
Después vivieron en Nebraska y más tarde en Cuba. En Cuba mi abuelo tenía una cafetería, en la que vendía café, helados y tabaco.
Mi abuela tenía una tintorería.
Después se vinieron para España, porque entró Batista y a mi abuelo y a mi abuela le robó en una noche todo el material de los dos comercios.
Por último vinieron a España, mis abuelos hicieron una tienda de ultramarinos en la calle Columela, 5 (al lado de la Puerta de Alcalá), tenían la vivienda arriba.
Estalló la Guerra Civil y a mi abuelo le volvieron a quitar todo lo que tenía en la mantequería.
Entre paréntesis mi abuela era una artista, estudió corte y confección, dibujo y bordado.
En la Guerra Civil mi abuelo escondía en el hueco del cierre de la mantequería a un militar de derechas jubilado que era perseguido por los rojos. No le cogieron y le daba de comer también, y eso que el Partido Comunista estaba al lado, mi madre dice que tiraban los obuses y ella se tenía que tirar al cielo.
Mi madre tenía la nacionalidad americana y española y la perdió (la americana) al casarse con mi padre. La embajada americana durante la Guerra Civil le daba una cartilla e iba a las mantequerías leonesas y le daban comida.
Mi abuelo murió muy joven del corazón a los 57 años. Mi abuela trabajó de modista, y ya de anciana la dieron un balonazo que le rompieron el esternón, el fémur y costillas. Era diabética insulinodependiente, le bajaron el azúcar en el sanatorio y la operaron pero falleció a los pocos meses, tuvo que tomar morfina en el sanatorio mandado por los médicos. Murió cuando yo tenía cinco años.
POR LAURA
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